7 de marzo de 2012

El castillo 86

Me levante un sábado como otro cualquiera pero sabia que este iba a ser especial, me puse la mochila al hombro y con la cámara en su interior me monté en un tren con destino Salamanca. Después de casi dos horas de trayecto bajé del mismo y nos encaminamos hacia nuestro primer destino, el Castillo 86.
Después de un rato en coche, al llegar a su entrada me quede con la boca abierta, detrás de una oxidada valla se encontraba un edificio con un tamaño descomunal y una extraña estructura que se asemejaba a un castillo.
Se construyo en los años 50 y albergaba una empresa de seguros que cambio de nombre varias veces durante su uso. Estuvo en funcionamiento hasta principios de los 90 cuando finalmente quedo en deshuso y salio a subasta. Durante el tiempo que estuvo en subasta tuvo a un vigilante viviendo en su interior para preservar el lugar de vándalos y de los del cobre, pero finalmente el edificio fue olvidado y una vez quitada la seguridad el lugar empezó a sufrir el deterioro del ser humano.
Entramos por la parte de atrás y comprobamos que el lugar se componía de: el edificio principal (donde se encontraban las oficinas), un bar, una piscina, vestuarios, una pista de tenis y la casa del vigilante.
El primer edificio en el que entramos son los vestuarios de la piscina (al estar cerca de la entrada trasera es el que mas dañado se encuentra).
Vemos la fachada.
El pasillo de entrada.
Las taquillas para guardar la ropa y disfrutar de un baño en la piscina.
Vemos los baños con un alicatado tipo cuentame.
Los cambiadores en los cuales se conservan hasta las perchas.
El logo de la empresa.
La entrada trasera, reforzada con un portón de una cochera.
La camilla para realizar curas y primeros auxilios en la piscina.
Todavía se conservan los cuadros eléctricos, aunque cables quedan pocos.
Un calentador de agua para las duchas.
Bajamos al sótano.
Y nos encontramos con la depuradora de la piscina todavía intacta.
  Un archivador al cual se le va comiendo el oxido.
Y pequeñas entradas al resto del sótano.
 
Una vez visto por completo salimos y nos encontramos esta impresionante piscina.
La pista de tenis.
Y una vez vista el área deportiva nos encaminamos hacia el bar, dispone de aparcamiento propio.
Vemos la cámara frigorífica.
La cocina.
El motor de la cámara frigorífica.
Todavía se conserva en su interior el mobiliario y algunos electrodomésticos.
La humedad se va comiendo las paredes poco a poco.
Nos encontramos con media puerta, se supone que empezaron una reforma pero se paro debido al abandono del lugar.
Colchones apilados de algún morador del lugar.
Un escalofriante rastro de sangre por todo el recinto.
Llegamos a la sala principal del bar y vemos la barra con un antiguo televisor encima.
Y los sofás donde acomodarse y tomarse una cañita tranquilamente.
Aquí también la humedad se come las paredes incluso sacando al aire el ladrillo de las mismas.
El servicio del local.
Y terminamos con el bar.
Al salir nos llevamos una sorpresa, en el aparcamiento delantero vimos este mercedes C230 de los años 90 totalmente destrozado.
Según nos informo un señor (que estaba fisgando por la zona y muy amablemente llamo a la policía creyendo que eramos los del cobre) el vehículo era de un conocido del vigilante y estuvo en perfecto estado hasta que vinieron unos vándalos y se dedicaron a dar vueltas con el por el recinto chocando con todo lo que pillaban.
Y por ultimo antes de entrar al edificio principal visitamos la casa del vigilante, en la cual todavía se conservan la mayoría de los enseres de los habitantes.
Al entrar vemos un largo pasillo desde el cual se accede a todas las habitaciones del local.
Entramos en el salón.
El baño todavía intacto.
Una de las habitaciones (posiblemente de una adolescente) con posters colgados de las paredes y un montón de libros y juguetes.
Vemos la despensa.
Y por ultimo la cocina, la cual parece que hayan dejado las cosas sin recoger para después de tomar el café.
Una vez visto su interior rodeamos el edificio para entrar en la cochera.
El lugar esta plagado de objetos antiguos y algunos mas modernos.
Y por fin nos acercamos al castillo para adentrarnos en el.
Lo primero que vemos es esta escultura.
La recepción.
Vemos las impresionantes escaleras de mármol.
Y llegamos a la primera planta, en la cual han arrancado el techo pero que llama la atención por sus dimensiones.
Todos los suelos de las oficinas enmoquetados.
Los curiosos ventanales con la forma de la estructura.
El archivo.
Lo que parece un fax prehistórico.
Y una maquina de escribir electrónica.
Los pasillos y los despachos con las paredes forradas de madera (es de suponer que era la zona de los directivos).
Un baño en uno de los despachos también de mármol.
Y decididos subimos al segundo piso.
Por desgracia en este también se han cargado el techo.
Pero también nos encontramos con mas despachos de moqueta en el suelo y paredes de madera.
Una fuente.
Las dos únicas mesas que vimos en nuestro recorrido por el lugar.
Y una joya de ordenador al que ya han intentado abrir la placa base.
Las lamparas de la escalera de servicio.
Y entramos en el bajo del edificio el cual esta lleno de objetos diversos los cuales en su día utilizaban en el funcionamiento del edificio.
Estos calendarios me traen buenos recuerdos de cuando solo era un pequeño cafre.
Y el tiempo parece haberse quedado parado en un día extraño.
Unos servicios en la planta baja.
Y mas cosas acumuladas en otra parte del bajo.
El sistema de aire acondicionado del edificio.
   Y salimos otra vez al exterior para ver lo único que nos queda, el transformador.
Al entrar comprobamos que el sitio lo han dejado limpio ya que no hay ni un hilo de cobre.
Y aqui termina nuestra visita a un edificio que aunque estaba parado en el tiempo poco a poco se nota que los del cobre y demas gente van haciendo mella en su estado.

6 comentarios:

  1. Ole,ole y ole, por el tremendo discubrimiento del Komando Palanca, anda que te recreaste bien he Txutxi. MUy guapo me mola mucho el repor.
    Salu2!

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  2. Muchas gracias selene
    El sitio es la leche y tengo que que agradecerselo a David y Alberto sobre todo por enseñarme un sitio tan espectacular.
    La verdad es que me recree con ganas (tanto como 350 fotos) y me ha costado hacer la criba esta vez, aun asi todavia me han quedado 130 fotos que son las que os he enseñado jeje
    un saludo

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  3. Qué buenas fotos, como sabes estuve allí hace 3 semanas y está todo desmantelado ya, no queda absolutamente nada, incluso han arrancado la barandilla de la escalera... Una pena. Yo pensaba que era un hotel, ya me dijiste que no y ahora me cuadran muchas cosas de su distribución interior. Tuvo que ser un lugar espectacular antes de que lo vandalizaran. Me encantan tus reportajes, son geniales!!
    Alicia79

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    1. Buff ya estaba yo enterado de eso pero burno por lo menos sabemos que han salvado cosas como la estatua....
      Era laa leche cuando entramos nosotros esta vez que ya estaba muy tocado, pues virgen ya seria increible!!
      Un abrazo y muchas gracias

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